Estamos asistiendo en estos últimos tiempos a un fenómeno
bien curioso. Palabras que deberían tener un significado claro, se manosean por
unos y por otros, se prostituyen, se corrompen, se pervierten, se lanzan al
contrario como dardos envenenados: Democracia, Libertad, Fascismo… ¡Cuanta
palabrería, Dios mío! Y nosotros, los sufridos ciudadanos asistimos a este
circo, en el que también intervienen los medios de comunicación, añadiendo más
leña al fuego. Dudo de que yo pueda aportar algo al debate que estos días
nos tiene completamente centrados en “El tema”, el único tema que ahora
preocupa a este país. Mientras, siguen ocurriendo las mismas cosas que hasta
hace poco eran noticia en los telediarios y en las portadas de los periódicos.
Pero claro, ahora toca esto: el Referéndum catalán.
martes, octubre 3
miércoles, septiembre 27
sábado, septiembre 9
miércoles, septiembre 6
Maletas de cartón: Presentación en Bedmar
EL PORQUÉ DE ESTE LIBRO
Este libro es el final de un largo
proceso, un deseo largamente alimentado: poder dejar escrito lo que yo
considero una GESTA, una hazaña protagonizada por hombres y mujeres de este
pueblo, pero no sólo de este pueblo. Andalucía entera sufrió la sangría migratoria
en la década de los 60. Todos sabemos que muchos probaron suerte en Alemania,
Suiza, Holanda o Francia. Dentro del
país, Madrid, Navarra, El País Vasco o Valencia fueron otros territorios a los
que se dirigió mucha gente. Algunos de esos lugares, se han convertido casi en
un segundo BEDMAR, como ha pasado con Azagra.
sábado, julio 8
La parra en el patio abandonado
“Lo que me da más pena
es no poder llevarme la parra, el mejor regalo que me hizo mi padre”. Volvían a su memoria aquellas palabras dichas en uno de esos
momentos en los que soñaba con marcharse de la casa, irse muy lejos, hacia el
sur y cambiar de vida. Y esta tarde calurosa de finales de junio, contemplando
el patio algo desvencijado, falto de una mano de pintura, con la pérgola
descolorida de tantos años de abandono, repite, como si de un mantra se
tratase, que le da pena, que lo único que no va a poder llevarse es esa
preciosa parra que tamiza la luz del sol de mediodía y convierte el patio en un
oasis de paz y frescor cuando el calor del verano aprieta. Y presume delante de
los inquilinos que, a partir de ahora, van a disfrutar de lo que fue un hogar y
ahora es sólo una casa… grande, cómoda y bonita, eso sí, pero ya no es su casa.
Mirad… qué jazmín. El invierno pasado lo tuvimos que podar porque estaba muy
mal. Ahora, en tres o cuatro meses, ha renacido y este verano podréis
deleitaros con el aroma que desprende al
anochecer. Y el limonero… Ahora está triste, pero también volverá a regalaros
el perfume del azahar y más tarde sus frutos, unos hermosos limones que podréis
saborear.
Echa un vistazo final a la cocina y pasa el testigo a Silvia,
la joven que pronto llenará el espacio de nuevos aromas y sabores; que llenará
de vida el lugar donde pasó tantos años cocinando, mientras escuchaba, se
informaba y se emocionaba con Iñaqui Gabilondo, en los programas mañaneros de
La Ser. Evoca las conversaciones alrededor de la mesa cuadrada, a la hora del
almuerzo, o la cena. Se alegra cuando la inquilina le dice que le gustaría
quedársela. Es una pena perder estos muebles que tienen historia, su historia,
la de sus hijos, la de su familia. Cómo me gusta esta cocina, exclama en voz
alta, aunque de hecho está hablando para sí misma, mientras rememora tantas
cosas...
Sube el primer tramo de la luminosa escalera y de pronto se
sorprende dirigiendo la mirada a la pared del descansillo, donde siempre hubo
un gran espejo, en el que se daba los últimos retoques. Qué curioso, piensa. Ha
sido automático, el mismo gesto de siempre, a pesar de los años… Camina
descalza sobre el parqué de madera. Recién pulido, parece nuevo, brilla y da
calidad y calidez a las estancias del primer piso. Cuánto hemos puesto entre
estas cuatro paredes, piensa. Y ahora está a punto de decir un adiós más
definitivo que otras veces. Adiós a un tiempo de juventud y de ilusiones, pero
también de soledad y de dolor, por qué no decirlo. Por eso, durante estas
semanas de ir desnudando la casa han sido tan intensos en emociones. Y por eso
ya no quiere volver a pasar por ese batiburrillo de recuerdos y sentimientos.
La casa está a punto para añadir a su historia otras
historias, las de Silvia, Marc y su hija. Los ve llenos de ilusión, abiertos a
nuevas experiencias, y siente que, como ellos, cuando aún eran jóvenes y
estaban llenos de vida y de esperanza, también darán a estas paredes el
espíritu que una casa necesita para convertirse en un hogar.
miércoles, mayo 31
Maletas de cartón
Por fin ve la luz un proyecto largamente gestado, soñado desde que inicié mis estudios en la Universidad allá por los años 78-79. Una gesta que, sin saber por qué, ha sido silenciada. Ya nadie habla de los emigrantes andaluces de los años sesenta; ya pocos recuerdan que también nosotros, como hoy lo hacen otros, cerramos nuestras casas, abandonamos nuestros pueblos, subimos al tren de la esperanza y de pronto nos vimos en la gran urbe. Un mundo que se nos antojaba peligroso, pero al mismo tiempo lleno de posibilidades. De Andalucía a Cataluña; de Bedmar (Jaén) a Barcelona y su área de influencia... Hospitalet, Cornellá, Sta. Coloma, San Adrián del Besós, La Llagosta,.. y muchas más poblaciones, cuyos perfiles se transformaron con la llegada masiva de miles de personas.
Las "Smartgirls" y el Feminismo
Hay que ver cómo es esta Paula Echevarría. Un portento de elocuencia cuando tiene que defender algo ante los medios. No se le puede negar desenvoltura a la chica, ni tampoco ese encanto que derrocha a diestro y siniestro. Esa sonrisa siempre a punto, ese look perfecto de girl influencer, que es como se llaman ahora las chicas famosas, más o menos guapas, que visten a la última moda y son creadoras de nuevas tendencias.
Definitivamente, tengo que reciclarme, porque veo que me falta vocabulario para estar al día en ciertas cuestiones un poco alejadas del ámbito en el que me muevo. Lo digo porque, para dejar clara su valía personal, Paula se definió con otro término anglosajón: smartgirl. Chica lista, más que inteligente, parece ser que es la traducción literal.Pero no es de lenguaje de lo que quiero hablar aquí, sino de la polémica de la semana pasada y que las redes se encargan de expandir.
Definitivamente, tengo que reciclarme, porque veo que me falta vocabulario para estar al día en ciertas cuestiones un poco alejadas del ámbito en el que me muevo. Lo digo porque, para dejar clara su valía personal, Paula se definió con otro término anglosajón: smartgirl. Chica lista, más que inteligente, parece ser que es la traducción literal.Pero no es de lenguaje de lo que quiero hablar aquí, sino de la polémica de la semana pasada y que las redes se encargan de expandir.
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